Con esta frase del poeta Juvenal podemos iniciar la crónica de la primer operación de gran calado dirigida por autoridades federales, la operación “enjambre” que se llevó a cabo en el Estado de México dio como resultado 5 mandos de seguridad municipal, un presidente del DIF y una presidenta municipal detenidos por delitos tales como: extorsión, secuestro exprés y homicidio contra diversos funcionarios de los municipios de Amanalco, Santo Tomás, Tonatico, Chicoloapan, Ixtapaluca, Tejupilco, Naucalpan, Coacalco, Jilotzingo y Texcaltitlán. Este último cometiendo suicidio en el momento de su detención, quedando ese lamentable hecho registrado en video y viralizado a través de redes sociales, aumentándole dramatismo a toda la operación.

Estas acciones fueron ejecutadas por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Secretaría de Marina (Semar), Guardia Nacional (GN), Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Fiscalía General de la República (FGR), Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) y Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).

Estas acciones, más allá de los resultados que en cada acción se van dando van siendo registros contundentes del fracaso de la estrategia de la anterior administración federal llamada “abrazos y no balazos” la cual dejó cifras récord en materia de homicidios y delitos violentos enlutando no solo a familias de personas dedicadas a actividades delincuenciales sino también a familias de víctimas incidentales así como miles de miembros de las fuerzas armadas e instituciones policiales que han fallecido en cumplimiento de su deber, muchas de éstas prevenibles de no ser por la antes mencionada estrategia.

En esta ocasión debemos no solo criticar sino felicitar a las autoridades federales por estos resultados, todos los que nos dedicamos a la seguridad deseamos éxito en esta gran tarea que le ha sido conferida que, después de una pésima estrategia de 6 años le deja un reto más grande aún. Esperamos que este sea la fractura de un paradigma tabú, que los mandos se deben a quienes los contratan y nada está más alejado de ello. El sujeto soberano de la seguridad es y será siempre la ciudadanía “el servir y proteger” a la ciudadanía no a los políticos, no a los intereses. Aquellos que tenemos la dicha de poder ser publicados en diferentes espacios como éste con el fin de temas de seguridad sabremos aplaudir sus aciertos, pero también observar las áreas de mejora y/o fallas cuando éstas existan. El pueblo de México lo observa ávido de una mejora sustancial en materia de seguridad, de este sensible tema dependen en buena medida las inversiones extranjeras y hasta las relaciones con socios estratégicos como el gobierno de Estados Unidos que estará presionando como nunca a nuestro país para disminuir su crisis en materia de seguridad y sustancias ilícitas de las cuales en parte, solo en parte, nos guste o no sí somos culpables (reitero: en negritas, subrayadas y con mayúsculas “solo en parte”).

Que estos trabajos sean el inicio de muchas operaciones similares que realmente cimbren las estructuras en materia de seguridad y demuestren que: 1) es importante fortalecer a las policías locales ya que son ellas las que realmente son el primer contacto con el ciudadano, 2) que todas las autoridades cumplan con lo que la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública (LGSNSP) establece, sobre todo, respecto a la selección de mandos para corporaciones policiales y 3) Que éstas mismas autoridades locales entiendan que no importa el puesto que ostenten, nadie está por encima de la ley.

Ahora bien, lo que jugará en contra para generar presión en las acciones de parte del Estado mexicano es que, allegados republicanos al presidente electo de EU, Donald Trump, afirmaron que se encuentra en evaluación algo que denominan una “invasión suave” a México como parte de su estrategia para combatir a los cárteles de drogas del país, esto a partir de declararlas “organizaciones terroristas” (ya anteriormente habíamos comentado que, pese lo que digan las autoridades, si cumplen con lo legalmente establecido en México para llamarles así). Según la revista Rolling Stone, esta idea forma parte de las promesas de campaña de Trump, quien, aseguran, ha mantenido un ávido interés durante discusiones privadas recientes con su equipo de transición. Sin embargo, esta idea no es nueva, simplemente fue bautizada así, ya que la concepción de esta estrategia fue de Mike Waltz, el próximo asesor de Seguridad Nacional en conjunto con Daniel Crenshaw (ambos miembros reconocidos de la comunidad de fuerzas especiales en Estados Unidos) cuando coincidieron como congresistas en enero del 2023 sobre la necesidad de hacer valer el llamado “Acto Libertad” predecesor del “Acto Patriota”, el cual habilita a los Estados Unidos a intervenir militarmente a un país que tenga entidades terroristas que pongan en riesgo la Seguridad Nacional norteamericana.

Así las cosas, para la administración federal, para una meta secretaría necesitan generar un meta control para no generar abusos del pasado y dar resultados reales, que la población los sienta y se vean reflejados en un aumento de calidad de vida generalizado, así como que su mayor socio comercial, vecino y potencia número uno a nivel mundial no sienta que esta etapa sea la continuación de una muy mala estrategia en materia de seguridad.

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