Toluca, Méx. — Jesús Fabián Villaseca Cadena es un con 20 años de experiencia como payaso y que hoy toma algunos de los cruces viales de Toluca para ganarse una moneda y salir adelante.

La pandemia nos cambió a todos. A mí me hizo conocer las calles, cambiar el ruido del aplauso en el escenario por el claxon y la bocina… todo para salir adelante


comentó

Cuando inició la emergencia sanitaria del COVID, se vio obligado a salir a las calles / Foto: Arturo Hernández
Cuando inició la emergencia sanitaria del COVID, se vio obligado a salir a las calles / Foto: Arturo Hernández

Lee también:

Su acto, distinto a lo tradicional del espacio urbano, incorpora magia pensada en la rapidez y volatilidad de cada semáforo. En la avenida Vicente Guerrero, a las puertas de la Ciudad Universitaria en Toluca, presenta su espectáculo con la misma pasión que en un teatro.

Soy artista multidisciplinario; realmente soy payaso, y como parte de lo que desarrollo en mi espectáculo, hago magia urbana pensada para el semáforo


explicó

Compartió con El UNIVERSAL Estado de México que, cuando inició la emergencia sanitaria del COVID, se vio obligado a salir a las calles. Con los escenarios cerrados, espectáculos suspendidos y reuniones familiares prohibidas, las contrataciones para su acto como el payaso “Gato Cucho” disminuyeron, por lo que decidió aprovechar cada alto del semáforo para ganarse la vida.

Como payaso, recuerda, enfrentó la incertidumbre y encontró en los semáforos una manera de sobrevivir. Su acto es rápido, visual y diseñado para que, desde cualquier ángulo, sea difícil descubrir el truco. Aprovecha cada segundo del cambio de luces para sorprender a conductores y peatones. A pesar de una infección en la garganta que lo ha afectado por semanas, sigue adelante con su magia.

La reacción del público es variada, pues lamenta que el espacio público está lleno de violencia e indiferencia. Su objetivo, además de ganarse la vida, es ofrecer un respiro en medio del tránsito, un momento de distracción, una pausa para romper la rutina.

El arte conecta con la gente, pero en la calle es diferente. Los niños suelen ser los primeros en notar el espectáculo, mientras que los adultos están ocupados con el teléfono, el calor, el estrés del día a día


añadió

Aprovecha cada segundo del cambio de luces para sorprender a conductores y peatones / Foto: Arturo Hernández
Aprovecha cada segundo del cambio de luces para sorprender a conductores y peatones / Foto: Arturo Hernández

Lee también:

Pero trabajar en la calle tiene sus riesgos. A pesar de la habilidad y el control que tiene sobre su acto, cualquier movimiento brusco de un conductor puede provocar un accidente.

El ingreso también es incierto. En un buen día, puede ganar 300 pesos, pero todo depende de la hora, el semáforo y la disposición del público.

A pesar de los desafíos, Jesús defiende su oficio con orgullo; lo respaldan 20 años en shows como el payaso Gato Cucho.

Finalmente, hace un llamado a la empatía, a no olvidar que todos somos humanos, que la vida es difícil y que la mayoría de quienes trabajan en las calles lo hacen honradamente para salir adelante, con amor y respeto por lo que hacen.

Si su acto en las calles logra sacarle o provocar un poco de bondad, afirma, la magia estará hecha.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Comentarios